El Atlético saca petróleo en Leverkusen

El Atlético de Madrid sacó medio billete, o más, para los cuartos de final de la Champions League después de asaltar el BayArena de Leverkusen, donde ganó por 2-4 a un Bayer al que pudo, incluso, golear en la primera mitad y ante el que sufrió para mantener el triunfo en un final de infarto, cuando los germanos rozaron el empate... Antes de que Fernando Torres acudiera a su cita con un gol ya definitivo..

 

Diez minutos escasos tardó el Bayer en adivinar la que se le venía encima. Mejor posicionado en el césped y rápido en sus transiciones, el equipo de Simeone se adueñó rápido del control del juego y a los doce minutos enlazó dos ocasiones consecutivas que el meta primero y el travesaño después evitaron un gol que llegó poco después, a los 17, en una excelente jugada personal de Saúl Ñíguez.

El canterano se llevó un balón por velocidad en la banda derecha y perfilándose al centro al llegar al área soltó una rosca maravillosa que se coló por encima de Leno, impotente ante tal maravilla que dejó ya muy tocado al Bayer.

Quiso responder el conjunto alemán, por medio de un remate sin peligro del Chicharito, pero sin tiempo a adecuarse al nuevo marcador, un error garrafal de Dragovic permitió a Gameiro la carrera hasta el área, donde cubierto por dos jugadores supo regalar el pase a Griezmann, que marcó a placer un 0-2 mortal de necesidad.

De ahí al descanso apareció una mano mayúscula de Moyá al disparo de Kampl y otra actuación milagrosa de Leno ante Griezmann que enfureció a Simeone, que sospechó que esa jugada habría podido enterrar definitivamente la eliminatoria sin necesidad de acabar la primera mitad.

El Bayer rozó el empate en la recta final... Antes de ser ajusticiado

No le faltó razón al entrenador argentino puesto que la primera llegada del Bayer en la segunda mitad un centro de Henrichs acabó con el remate a gol de Bellarabi que provocó la reacción inmediata del Cholo, quien mandó redoblar la intensidad a los suyos para encontrar el premio no mucho más tarde.

Primero fue un remate a la cruceta de Gameiro y después un penalti, que comenzó fuera y acabó dentro, sufrido por el propio francés, que transformó en el 1-3 para devolver una paz que desapareció con el error de Moyá y el autogol de Savic que condujo el partido a un final revolucionado, con el Atlético queriendo dormir el juego y el Bayer enloquecido en busca del empate.

De hecho rozó el empate en dos ocasiones, una por encima de todo en que Filipe Luis, minuto 80, salvó el empate en los que fueron mejores minutos del conjunto alemán y los de mayor sufrimiento para un Atlético que de forma inexplicable perdió todo el control.

Pero la fortuna quiso aliarse con el grupo del Cholo personalizando en Fernando Torres, quien apagó toda esperanza germana al anotar en el minuto 86 el 2-4... Y dejar la eliminatoria prácticamente sentenciada.